El capítulo final de la serie documental Talentos que Dejan Huella estuvo dedicado a la memoria de Lucía Aguirre del Real (1922–2011), destacada poetisa y escritora santacruzana, reconocida como Hija Ilustre de la comuna. El episodio, conducido por Miguel González Muñoz, ofreció un emotivo homenaje póstumo a través de una íntima conversación con su hijo, Luis Hernán Poblete Aguirre.
El documental puso en valor no solo su vasta obra literaria, sino también la profunda relación entre su vida personal y su creación poética. Aguirre del Real fue retratada como una mujer de fuerte carácter, compromiso social y sensibilidad artística, capaz de transformar experiencias cotidianas en versos, encontrando inspiración en paisajes, recuerdos y momentos simples de la vida diaria.
Durante la entrevista, su hijo compartió anécdotas que reflejan su particular proceso creativo, señalando que la poetisa plasmaba emociones y reflexiones en poemas incluso en situaciones domésticas, dejando sus escritos como forma de expresión y diálogo. Su obra, inicialmente desarrollada en máquina de escribir y luego en computador, siempre fue resguardada en papel, dejando un archivo de gran valor literario y patrimonial.
El legado de Lucía Aguirre del Real trasciende Santa Cruz. Parte de su obra ha sido incorporada en textos escolares utilizados en distintos establecimientos educacionales del país, destacando títulos como “Érase una vez…”, orientado al público infantil. A nivel local, su nombre perdura en una plaza comunal y en una placa conmemorativa instalada en el frontis de su hogar por el Club de Leones.
El episodio concluyó con la lectura de un fragmento de su poema “Sé que voy a morir en un domingo”, escrito en sus últimos años, donde la autora reflexiona con serenidad sobre la muerte y el paso del tiempo. Para su hijo, el legado de su madre puede resumirse en una palabra: esfuerzo, una virtud que la convirtió en un referente literario y humano para su familia y para toda la comunidad santacruzana.






