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Al igual que los solsticios, estos también son dos, que coinciden con el inicio de la primavera (equinoccio de primavera) y el otoño (equinoccio de otoño) y se producen simultáneamente en ambos hemisferios.

Ocurre dos veces por año: el 20 o 21 de marzo y el 22 o 23 de septiembre de cada año, épocas en que los dos polos de la Tierra se encuentran a igual distancia del Sol, cayendo la luz solar por igual en ambos hemisferios.

Esta característica da pie para que los equinoccios sean los días del año en los que el día y la noche duran lo mismo en todos los lugares de la tierra.

Como ambos equinoccios se dan en forma simultánea en cada hemisferio, resulta más sensato llamarlos: equinoccio de marzo y equinoccio de septiembre.

Para algunas culturas; como los mayas, los equinoccios eran de suma importancia ya que el equinoccio de primavera indica la preparación de la tierra para la siembra y el equinoccio de otoño lo asocian con la cosecha, por esta razón muchas culturas le dan tanta importancia, actualmente en China e Inglaterra aún hay celebraciones relacionadas con la llegada de los equinoccios.

equinoccioPara este año 2015, el equinoccio de septiembre, que dará comienzo a la primavera en nuestro hemisferio, se producirá el día 23 a las 05:21 Hora Local y tendrá una duración de 89 días 20 horas y 24 minutos.

Tal vez para muchos es una hermosa época, ya que después del prolongado letargo invernal, en que el frío, la lluvia y el viento, eran nuestros compañeros habituales, reaparecen las flores y los árboles se llena de nuevas hojas, los días se hacen más largos y llenos de luz, la temperatura es más agradable.

Pero para otros este acontecimiento puede llegar a ser una verdadera molestia – me incluyo – ya que con la floración, aumenta el polen en el aire y eso provoca las tan molestas alergias y que muchos desearíamos que no ocurriera.